Memorabilia


Mercedes de la Garza, universitaria


Laura Elena Sotelo Santos
Instituto de Investigaciones Filológicas
Universidad Nacional Autónoma de México
biblos.2@att.net.mx
https://orcid.org/0000-0003-2713-0596

 

Esta es una historia que abarca más de 60 años, y que se refiere al vínculo permanente de Mercedes de la Garza con la Universidad Nacional Autónoma de México, primero como estudiante y más tarde como académica. Comienza con su amor por la literatura. Por ello ingresó a esta Universidad a los 18 años para cursar la licenciatura en Letras Españolas. A partir de entonces su inclinación por las letras también ha sido una constante de más de 60 años, que se ha reflejado de múltiples formas en sus textos y que la llevó a escribir, por ejemplo, un capítulo titulado “Sor Juana Inés de la Cruz. Poeta” en una obra colectiva denominada Vidas mexicanas. Diez biografías para entender México (Von Wobeser, 2015). Razonablemente, la literatura, como práctica de la escritura, le ha dado un estilo claro, pulcro y fluido, presente en sus más de 30 libros y dos centenas de capítulos y artículos. Y un rigor que la convirtió en editora de diez volúmenes de la revista Estudios de Cultura Maya (del Vol. IX al XVIII). El quehacer editorial siempre le ha fascinado.

Sin embargo, a contracorriente de su predisposición romántica, Mercedes de la Garza encontró otra vía para entender al ser humano: la historia. Una especie de llamado interno, que habría de definir muchos años después como una trascendente significación que se encuentra al dotar de nueva vida a las creaciones de los hombres antiguos, y que prolonga al propio ser, enriqueciéndolo hacia el pasado y hacia el futuro, habría de motivar dicho cambio. Mercedes se formó en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM entre 1967, año en que ingresó a la licenciatura en Historia, y 1982, cuando obtuvo el doctorado en esta disciplina. Desde entonces alcanzaba resultados que presagiaban un brillante futuro: por la calidad de sus estudios fue galardonada con el diploma de "Mejor estudiante de la Licenciatura en Historia"; por la excepcional solidez de sus tesis de licenciatura en Historia y maestría en Historia de México recibió Mención Honorífica; en el doctorado obtuvo la Medalla Alfonso Caso, distinción que otorga nuestra Universidad, como es sabido, al graduado más distinguido de cada generación.

Dos de sus maestros dejaron en ella una huella profunda, al guiar con sus cursos, textos y ejemplo su vocación de mayista y mesoamericanista: Alberto Ruz y Miguel León Portilla.

La trayectoria propiamente académica de Mercedes de la Garza se inició hace ya más de 50 años, cuando ingresó como profesora en la Facultad de Filosofía y Letras, y como investigadora en el Centro de Estudios Mayas. Impartió durante más de 25 años la asignatura Civilización Maya, en la licenciatura en Historia, y desde 1979 el Seminario de Cultura Maya en el posgrado, siendo ambos cursos ámbitos privilegiados de formación de especialistas en el mundo mesoamericano. Muchos tuvimos la fortuna de ser sus estudiantes.

Como investigadora del Centro de Estudios Mayas ha pasado por todas las categorías y niveles. Su primer nombramiento correspondía a su naciente carrera: Investigadora Asociada A de medio tiempo; ahora posee una categoría que corresponde al más alto nivel que confiere el Estatuto del Personal Académico: Investigadora Emérita.

Estas dos actividades, investigación y docencia, para ella son inseparables, pues sostiene: “ser investigador en historia es ser historiador, es decir, hacer historia (ciencia histórica) y explicar la historia (el acontecer humano)” (De la Garza, 1993: 113). En un par de líneas, con la claridad que distingue su trabajo, puntualiza las dos grandes vertientes del quehacer del historiador. A lo largo de su carrera, Mercedes ha sido congruente con su disciplina y con su vocación: ha explicado la historia mesoamericana y ha hecho historia de Mesoamérica, trabajo caracterizado siempre por una profunda pasión por los mayas.

Dos temas medulares de su quehacer como historiadora están presentes en su obra: las categorías temporales indígenas y las fuentes escritas sobre los mayas. En cuanto al tiempo mesoamericano destaco algunos de sus textos fundamentales: el capítulo que apareció en inglés en 1991 “Time and World in Maya and Nahuatl Thought” (Dascal, 1991) (titulado en español, “El universo temporal de los mayas y los nahuas”, en Olivé, 1992), así como los que se refieren exclusivamente a los mayas: “Origen, estructura y temporalidad del cosmos” (De la Garza, 2002), “El universo temporal en el pensamiento maya” (De la Garza, 2010), su discurso de ingreso a la Academia Mexicana de la Historia como miembro de número (sillón 6, de 2005 a 2019): “El Sol, señor del tiempo y de la vida en la religión maya” (De la Garza, 2005) y el capítulo “Los mayas y la urdimbre del tiempo” en el libro colectivo El Tiempo de los dioses-tiempo. Concepciones de Mesoamérica (De la Garza, 2015). Desde este enfoque es indispensable mencionar la curaduría de la magna exposición que denominó “Mayas, revelación de un tiempo sin fin”, en la que a través de expresiones materiales se recorre todo el territorio maya, durante más de tres mil años.

En cuanto a las fuentes escritas sobre los mayas, destaca la creación en 1980 de la serie Fuentes para el Estudio de la Cultura Maya del Centro de Estudios Mayas de la UNAM, y la dirección de la misma.1 Los 21 volúmenes publicados hasta ahora constituyen un referente indispensable para la investigación sobre esta cultura.

La obra titulada Literatura maya, aparecida por primera vez en 1980, tiene un prólogo de 57 páginas impresas que componen simultáneamente un análisis literario e histórico del corpus de textos en lenguas mayas en caracteres latinos. En él define qué se entiende por literatura maya. Entre sus páginas es posible consultar ocho libros esenciales en versión española: Popol Vuh, Memorial de Sololá, Libro de Chilam Balam de Chumayel, Rabinal Achí, Libro de los Cantares de Dzitbalché, Título de los Señores de Totonicapán, Las historias de los Xpantzay y el Códice de Calkiní.2 En 2012 publicó El legado escrito de los mayas, una obra de síntesis, accesible y clara, editada en la colección Breviarios por el Fondo de Cultura Económica, que ya también cuenta con reimpresiones.

Entre los libros que se inscriben más claramente en el campo de la historia como explicación de los mayas en general se encuentran La conciencia histórica de los antiguos mayas, publicado en 1975, y Los mayas, tres mil años de civilización, obra de divulgación que apareció por primera vez en 1992, reimpresa en español en varias ocasiones y editada además en francés, inglés, alemán, italiano y japonés, que vio su segunda edición en 2015 y que ha sido publicada en español, inglés y francés.

Por otra parte, su libro Palenque (1992) es un ejemplo metodológico para hacer historia prehispánica, pues integra los distintos tipos de fuentes: históricas, arqueológicas y epigráficas. Desde una perspectiva estética y religiosa, en esa obra Mercedes busca hallar el significado de “una de las más grandiosas creaciones de los hombres antiguos” al “hacer inteligible para el lector no especializado esa expresión del alma interior de los mayas que es Palenque”. Y en coautoría con Martha Cuevas García y Guillermo Bernal apareció en 2012 Palenque-Lakamha’: Una presencia inmortal del pasado indígena.

   

"Impresionada desde el recibimiento de los saraguatos, subí al Templo de las Inscripciones, la pirámide más alta de la zona arqueológica. Sentada en la puerta del templo, en lo alto de la pirámide, decidí, para el resto de mis días, investigar quiénes fueron los creadores de esas maravillas".

  

 

 

Muy posiblemente, la fuente de la que se presenta en el costado izquierdo, que resulta en una paráfrasis muy cercana donde Mercedes de la Garza nos revela de viva voz la profunda impresión que le causó descubrir por primera vez las ruinas de la ciudad sagrada de Palenque, y consecuentemente su decisión y dedicación plena por los estudios de la cultura maya. Fragmento de un audio editado resguardado en la Fonoteca de la Universidad Nacional, en los archivos de Radio UNAM. Propiedad patrimonial de la Universidad Nacional Autónoma de México. Cedidos los derechos de reproducción con fines educativos y de difusión.

La contribución central de Mercedes de la Garza a las investigaciones mayas radica en el estudio de la religión como fenómeno histórico. En El universo sagrado de la serpiente entre los mayas (1984), texto que se originó en su tesis de doctorado, aborda una historia de más de dos milenios. En esta obra, de la mano de la autora podemos recorrer el territorio y el imaginario maya, a través del arte prehispánico, la escritura jeroglífica, los diccionarios y documentos coloniales, las fuentes indígenas, los cronistas europeos, los viajeros precursores de la arqueología y los relatos actuales. Esta obra pionera es un parteaguas teórico, metodológico y conceptual. Aquí aplica de manera rigurosa la metodología de la Ciencia de las religiones al tiempo que la adapta al estudio de los mayas: dilucida símbolos, esclarece rituales, aclara funciones de los dioses, explica mitos, muestra las distintas expresiones plásticas de la serpiente. Además reconoce, como historiadora, la singularidad de los fenómenos religiosos, sus constantes, rupturas, continuidades, así como los elementos comunes del pensamiento universal, presentes también entre los mayas.

A partir de este tratado fundamental para el estudio y la comprensión del pensamiento maya, desarrolla una nueva línea de investigación: la historia de la religión maya, dentro de la cual se inscribe la mayor parte de su obra y donde se encuentran, sin duda, sus aportaciones más significativas. Es ella misma quien explica que desarrolló “un enfoque metodológico para la investigación de las religiones mesoamericanas, por el que opté después de haberme internado en ese pantanoso terreno de las ideas y las creencias de hombres tan lejanos y distintos de nuestra cultura occidental”.

Entre sus libros más importantes de religión maya cabe destacar: El hombre en el pensamiento religioso náhuatl y maya (1978), Sueño y alucinación en el mundo náhuatl y maya (1990. Traducido al francés y al inglés), y la segunda versión de la aproximación al chamanismo titulada Sueño y éxtasis. Visión chamánica de los nahuas y los mayas (2012). Aves sagradas de los mayas (1995) y Rostros de lo sagrado en el mundo maya (1998), así como el segundo volumen de la Enciclopedia Iberoamericana de Religiones, que la editorial Trotta publicó en Madrid en 2002, bajo su dirección, titulado Religión maya, del que además es coautora y editora junto con Martha Ilia Nájera (De la Garza y Nájera, 2002).

Su espíritu inquisitivo, su curiosidad académica, constantemente la han llevado a buscar respuestas sobre temas cuyos límites se ubican más allá de Mesoamérica o de la Historia. Ejemplos de esto son el capítulo titulado “I Ching. Una milenaria e inmortal sabiduría”, que publicó en 2003 en El ethos del filósofo, así como sus trabajos sobre bioética, entre los que destaca “Dilemas éticos en torno a la genómica de poblaciones en comunidades indígenas de América” (2009).

Su labor docente no se circunscribe a impartir cursos y dirigir tesis, sino que también comprende la creación de estudios de posgrado. En 1981 creó la Especialización en Literaturas Maya y Náhuatl que ella misma coordinó hasta 1993,3 cuando inició el Posgrado en Estudios Mesoamericanos, programa multi e interdisciplinario que tiene como objetivo formar especialistas en el mundo indígena de ayer o de hoy, del cual también fue coordinadora hasta 2001.4 Eminente maestra, formadora de recursos humanos, la tarea magistral de Mercedes de la Garza, además de los cursos ya mencionados, se puede resumir desde 1975 en la dirección de tesis de licenciatura, maestría y doctorado, así como su participación en múltiples comités tutorales. Quienes hemos tenido la oportunidad de crecer al amparo de su conducción, sabemos de su rigor académico y de su crítica constructiva, a la vez que de su generosidad para compartir conocimientos y tiempo.5 Nuestra Universidad reconoció su excelente desempeño en esta área al otorgarle el Premio Universidad Nacional en Docencia en Humanidades, en 1995.

Mercedes de la Garza ha ocupado durante toda su vida académica diversos cargos académico-administrativos en los que ha fomentado la investigación, la docencia y la difusión, principalmente de los mayas, aunque no de manera exclusiva.

Como directora y más tarde coordinadora del Centro de Estudios Mayas estuvo al frente de la Comisión Editorial de nuestro centro durante 24 años. En ese tiempo dirigió la revista Estudios de Cultura Maya y creó la ya mencionada serie Fuentes para la Cultura Maya. Gracias a su iniciativa, en 1984, se inició la tradición de efectuar reuniones periódicas entre los mayistas del mundo para establecer diálogos académicos. Desde 1985, muchos nos reunimos cuando se llevó a cabo el Primer Coloquio Internacional de Mayistas. Hace poco tiempo se celebró la más reciente edición XII del Congreso, en el que sus palabras iluminaron la ceremonia de inauguración. 

No puedo dejar de mencionar los años que se dedicó a dirigir dos de las instituciones de cultura más importantes en el país: el Museo Nacional de Antropología de 1997 a 2000, y el Instituto de Investigaciones Filológicas de esta Casa de Estudios de 2001 a 2009.

Fotografía tomada por la autora del presente texto durante la ceremonia de entrega de la Medalla Yuri Knórozov en el Museo del Arte Maya en Mérida, Yucatán, en 2017. Cedidos los derechos de reproducción a este medio con fines educativos y de difusión.

Entre las múltiples distinciones académicas que ha recibido, además de las conferencias magistrales y los homenajes en Campeche (2012) y Puebla (2018), se encuentran la Medalla Yuri Knórozov otorgada por el Gobierno del Estado de Yucatán en 2017; destaco los cuatro nombramientos que ahora ostenta como académica emérita: es Investigadora Emérita en el Sistema Nacional de Investigadores (1999), en la Universidad Nacional Autónoma de México (2012), en el Sistema Nacional de Creadores, por su trayectoria en Historia, Ciencias Sociales y Filosofía (2018), y de número emérito por la Academia Mexicana de la Historia (2019). Recibió el Premio Nacional de Artes y Literatura, en el Campo de Historia, Ciencias Sociales y Filosofía en 2017 y el Doctorado Honoris Causa conferido por la Oficina del Rector de nuestra Universidad, también en 2017. El emeritazgo no alcanza a opacar, sin embargo, su profunda cordialidad y sencillez, su disposición generosa, su talento, muestra de su humanismo comprometido.

Palabras finales

Aprendí matemáticas mayas con Mercedes de la Garza. En 1978 el doctor Alberto Ruz y ella impartían la asignatura Civilización Maya. Habían dividido el programa del curso; cada uno abordaba temas distintos en diferentes sesiones: por ejemplo, Alberto Ruz nos enseñó Palenque y ella religión maya. La clase en que Mercedes nos explicó las fuentes para el conocimiento de la cultura maya comenzó por las históricas: indígenas y españolas. Después pasó a las arqueológicas. Con un tono divertido, mientras fumaba, recuerdo que señaló que si esa clase nos la estuviera dando el doctor Ruz, él habría comenzado por las arqueológicas, pues era arqueólogo y trabajaba en primer lugar con las evidencias materiales. La sesión dedicada a matemáticas mayas fue fantástica. Pude escribir cifras enormes con puntos y barras, y usar el cero, al comprender el sistema vigesimal; además pude hacer las operaciones básicas de aritmética empleando la numeración maya. Conforme realizaba los ejemplos que Mercedes nos presentaba, pensé que el sistema maya era más fácil que el nuestro. Sin embargo, en la siguiente sesión, cuando Alberto Ruz abordó el complejo sistema calendárico maya, me di cuenta de la enorme facilidad que tiene ella para enseñar, facilidad que también se evidencia cuando explica el arte plástico o la religión.

Dice Mercedes de la Garza que entre los chamanes mayas había una jerarquía en Yucatán encabezada por el Ahau Can, señor serpiente, junto con los Ah Kín, los del Sol. Eran los especialistas de tiempo completo que se ocupaban de cultivar sus “ciencias”, de escribir libros sobre ellas y de enseñarlas. Presidían ceremonias públicas y dirigían las labores de otros especialistas. Destaca además que los chamanes mayas tienen varias entidades anímicas: al igual que el resto de los humanos, comparten espíritu y conciencia, pero aquellos especialistas poseen un Don, y se acompañan de hasta trece compañeros animales.

En más de una ocasión he pensado que ella es como una poderosa chamana maya que nació con un don especial, que lo ha cultivado paciente y exitosamente a lo largo de los katunes, que le ha permitido indagar, descubrir y compartir sus conocimientos, que es señora de la serpiente cósmica, moderna ahau can, como dice Landa, pues conoce los diversos rincones del universo maya, que también es ah kin, señora del tiempo, pues transita por los ciclos pasados y futuros de los mayas. Que escribe libros, que enseña a otros, que ha tenido la experiencia de separarse de su cuerpo, que tiene como espíritus compañeros no sólo serpientes, sino también aves y perros, que asciende hasta lo más alto del cielo, donde están Itzamna y Gucumats, o a lo más profundo del Xibalbá con Hun Camé y Vucub Camé; que transita las profundas aguas de los cenotes, mientras trabaja en el gran acuífero maya. Que identifica plantas y reconoce sus usos y significados. Que su espíritu generoso le permite acompañar a sus estudiantes, reconocerlos y apoyarlos, trabajar en equipo y coordinar labores con sus colegas y compañeros; que mira más allá de lo que la mayoría vemos, que hace realidad sueños y nos permite reconocer la belleza y singularidad del arte maya. Y su espíritu siempre inquisitivo, alegre, entusiasta, lleno de energía, se cuestiona sobre el significado de los múltiples aspectos de la cultura maya.

Hoy tengo claro que soy mayista y que estudio religión maya porque Mercedes ha sido mi mentora. Es, pues, para aquella alumna que te escuchó con admiración en el aula enseñar la civilización maya y para la mujer que ha tenido el privilegio de estar cerca de ti durante más de dos katunes, conociendo tus múltiples facetas académicas y personales, una distinción escribir estas palabras con las que deseo concluir mi intervención, a nombre de muchos de sus alumnos y colegas, de connacionales, del gran público interesado por los mayas,


Mercedes, muchas gracias.

Referencias

  • Dascal, Marcelo (ed.), Cultural Relativism and Philosophy North and Latin American Perspectives, Leyden: Bryll, 1991.
  • De la Garza, Mercedes. La conciencia histórica de los antiguos mayas. México: Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Filológicas, Centro de Estudios Mayas, 1975.
  • De la Garza, Mercedes. El hombre en el pensamiento religioso náhuatl y maya. México: Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Filológicas, Centro de Estudios Mayas, México: 1978.
  • De la Garza, Mercedes. El universo sagrado de la serpiente entre los mayas. México: Universidad Nacional Autónoma de México - Instituto de Investigaciones Filológicas - Centro de Estudios Mayas, 1984.
  • De la Garza, Mercedes, edit. Memorias del Primer Coloquio Internacional de Mayistas. México: Universidad Nacional Autónoma de México - Instituto de Investigaciones Filológicas - Centro de Estudios Mayas, 1987.
  • De la Garza, Mercedes, Sueño y alucinación en el mundo náhuatl y maya. México: Universidad Nacional Autónoma de México - Instituto de Investigaciones Filológicas - Centro de Estudios Mayas, 1990.
  • De la Garza, Mercedes. Los mayas, tres mil años de civilización. Florencia: Monclem/Bonechi, 1992a.
  • De la Garza, Mercedes. Palenque. México: Gobierno del Estado de Chiapas / Porrúa, 1992b.
  • De la Garza, Mercedes, “¿Cómo abordar el estudio de las religiones mesoamericanas? La historia hoy. México: Universidad Nacional Autónoma de México - Facultad de Filosofía y Letras, 1994,113-121.
  • De la Garza, Mercedes. Aves sagradas de los mayas. México: Universidad Nacional Autónoma de México- Instituto de Investigaciones Filológicas - Centro de Estudios Mayas / Facultad de Filosofía y Letras, 1995.
  • De la Garza, Mercedes. “Origen, estructura y temporalidad del cosmos”. Religión maya. Vol. 2, Enciclopedia Iberoamericana de Religiones. Mercedes de la Garza y Martha Ilia Nájera Coronado (eds.). Madrid: Trotta, 2002. 53-81.
  • De la Garza, Mercedes y Martha Ilia Nájera Coronado (eds.). Religión maya, Vol. 2, Enciclopedia Iberoamericana de Religiones. Madrid: Trotta, 2002.
  • De la Garza. “I Ching. Una milenaria e inmortal sabiduría”, en El ethos del filósofo. Antología. Juliana González y Lizbeth Sagols (coords.). México: Universidad Nacional Autónoma de México, 2003.
  • De la Garza, Mercedes. “El Sol, señor del tiempo y de la vida en la religión maya”. Discurso de Ingreso a la Academia Mexicana de la Historia. Memorias de la Academia Mexicana de la Historia, Correspondiente de la Real de Madrid. T. XLVIII. México, 2005. 103-149.
  • De la Garza, Mercedes. “Dilemas éticos en torno a la genómica de poblaciones”. Diálogos. Revista Digital del Seminario de Ética y Bioética, México: Universidad Nacional Autónoma de México, 2009.
  • De la Garza, Mercedes. “El universo temporal en el pensamiento maya”. Arqueología Mexicana. Vol. XVII, Núm. 103, México: Raíces, 2010.
  • De la Garza, Mercedes. Sueño y éxtasis. Visión chamánica de los nahuas y los mayas. México: Universidad Nacional Autónoma de México - Instituto de Investigaciones Filológicas - Centro de Estudios Mayas: México, 2012.
  • De la Garza, Mercedes. El legado escrito de los mayas. México: Fondo de Cultura Económica, 2012.
  • De la Garza, Mercedes, Guillermo Bernal y Martha Cuevas. Palenque-Lakamha’: Una presencia inmortal del pasado indígena, México: Fondo de Cultura Económica, 2012.
  • De la Garza, Mercedes (coord.). El tiempo de los dioses-tiempo. Concepciones de Mesoamérica, México: Universidad Nacional Autónoma de México - Instituto de Investigaciones Filológicas - Centro de Estudios Mayas, 2015.
  • Literatura maya. Prólogo, selección de textos y notas de Mercedes de la Garza. Caracas: Galaxis, 1980.
  • Olivé, León (ed.), Relativismo cultural y Filosofía, Perspectivas norteamericana y latinoamericana. México: Universidad Nacional Autónoma de México - Instituto de Investigaciones Filológicas - Centro de Estudios Mayas, 1992.

Una de las tantas visitas de la doctora De la Garza a las ruinas mayas de Palenque, Chiapas, que como ella misma narra, le motivaron su profunda curiosidad por desentrañar los secretos de esa cultura.

 

Fotografía de Mercedes de la Garza y su grupo de acompañantes en el sitio maya de Palenque. Publicada en Portal político.tv, en la nota "Aún por decifrar los secretos de la cultura Maya: Mercedes de la Garza", sin autoría visible en el sitio. Publicado el 14 de mayo de 2012. Tomada de https://www.portalpolitico.tv/cultura/aun-por-decifrar-los-secretos-de-la-cultura-maya-mercedes-de-la-garza. No se conocen restricciones de derechos de autor.

 

1 Trece números aparecieron en la Serie de Fuentes para el Estudio de la Cultura Maya, fundada por Mercedes de la Garza en 1980.

2 Literatura maya, 1980; primera reimpresión, 1992; segunda edición, corregida y aumentada, con una nueva Introducción de 150 cuartillas y nuevas notas a todos los textos, 2008.

3 Autora única del plan de estudios: Especialización en Literaturas Maya y Náhuatl. División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Aprobado por el Consejo Universitario en 1981. En funciones hasta 1993.

4 Autora única del plan de estudios Maestría y Doctorado en Estudios Mesoamericanos. División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Aprobado por el Consejo Universitario en marzo de 1993. En funciones desde septiembre de ese mismo año.

5 Entre los alumnos que ha formado y que han destacado en la vida académica, se pueden mencionar algunos investigadores del Centro de Estudios Mayas, como Ana Luisa Izquierdo, Martha Ilia Nájera, Carmen Valverde, Guillermo Bernal o Erik Velásquez García; en el INAH a Jorge Villanueva Villalpando, Martha Cuevas García y Luis Alfonso Grave Tirado y en otras instituciones del país a Alberto Morales Damián, Michela Craveri.