DOI: 10.19130/coreecom.clh.2019

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Nivel diatópico

 

Con respecto a este, el proyecto no se ha ceñido únicamente a la procedencia geográfica del documento, sino también se han considerado diferentes  aspectos sociohistóricos y lingüísticos. De ahí que, el origen de los amanuenses  haya sido dividido en tres grandes zonas, que corresponden a las raíces (península ibérica), a las zonas de tránsito (Canarias, Antillas y Filipinas)  y a las diferentes zonas de asentamiento en el territorio novohispano:

  • Península Ibérica
    La recopilación de los documentos de esta zona se fundamenta, por una parte, en el origen de la emigración hacia la Nueva España. Boyd-Bowman (1968: XXIV –XXV) considera que son tres los orígenes peninsulares mayoritarios: andaluces, extremeños y castellanos viejos. Además hacia mediados del siglo XVI los vascos conquistan grandes territorios del norte de México (Nueva Vizcaya) y durante el siglo XVIII  presentan el mayor porcentaje de españoles en la Nueva España. Por la otra, se necesita un contrapunto de comparación, el cual se establece con documentos pertenecientes a la norma toledana o cortesana, ya que según algunos investigadores  “durante los primeros años del siglo XVI en el mundo hispánico pervivía la norma toledana, propia del buen hablar” (Parodi, 1995: 39).
  • Zonas de tránsito
    Se consideran tres zonas de tránsito: la primera, Canarias, escala de las rutas hacia el Nuevo Mundo. Desde la perspectiva lingüística, el español de Canarias presenta semejanzas con el español mexicano (como el seseo o el uso de ustedes); la segunda, la Capitanía General de Cuba (punto desde el que se realiza  la conquista de México y zona que tuvo un gran contacto administrativo, comercial y cultural con la Nueva España) y otras islas antillanas; la tercera, Filipinas (Capitanía General de las Filipinas), zona de intercambio comercial entre la Nueva España y el Asia. La importancia de su conocimiento se basa tanto en la transculturación de elementos asiáticos a México y mexicanos hacia el Asia. Tanto Cuba como Filipinas formaron parte del Virreinato de la Nueva España. 
  • Nueva España
    Lara advierte que “la existencia de un español mexicano no es efecto de un proceso de abstracción o de generalización de variedades dialectales del país, sino que, por el contrario, es un producto de la expansión de la lengua española en el actual territorio mexicano desde el siglo XVI […] Si la hipótesis es cierta, las variedades dialectales mexicanas son posteriores y definidas por las características que adoptaron las regiones del interior: mayor criollismo en el occidente y Norte de México, mayor mestizaje en el Centro, mayor supervivencia del bilingüismo con lenguas indígenas en el Sur […] mayor contacto con el comercio en las costas del Golfo” (1996: 465). Por está razón esta gran zona fue subdividida, con base en consideraciones histórico-geográficas y lingüísticas, en las siguientes áreas:
    • Zona norte. Esta subárea se caracterizó por el tipo de asentamiento que establecieron los conquistadores y colonizadores: las misiones,  los presidios y los reales de minas. Son zonas de escasa población, de poco contacto con los grupos indígenas, que en su mayoría eran nómadas. La colonización de estos territorios comienza a mediados del siglo XVI y se continúa hasta el siglo XVIII.  
    • Zona central.  Es la zona más poblada y se caracteriza por la presencia de grandes centros urbanos. La capital, México, absorbía la cuarta parte de los españoles, el resto se repartía en ciudades como Puebla. Estas mismas ciudades son las que mayor número de criollos presentan. México y Puebla, a su vez, registran una notable población indígena, en su mayoría nahuas. Hay que señalar que a partir del XVI la población negra se incorpora a la vida de la colonia, y que algunas zonas presenta un número mayor, incluso, que el de los españoles, aunque también es cierto que para el siglo XVIII disminuye su proporción. Dentro de esta zona, merece una mención especial el área a la que pertenecen los actuales  estados de Michoacán, Jalisco, Nayarit y Colima, debido a que presenta características socio-históricas peculiares. Dentro de ésta se encontraba parte del antiguo Reino de Nueva Galicia y donde tiempo atrás se asentaron las culturas prehispánicas de occidente.
    • Zona peninsular de Yucatán. Abarca Yucatán y áreas de Campeche y Quintana Roo. La ciudad de Mérida presenta un reducido número de españoles y un gran número de indígenas mayas, el mestizaje es menor que en la zona central.  Actualmente el español hablado en esta zona presenta características particulares como: la glotalización de las oclusivas, el alargamiento vocálico y la presencia de numerosas voces mayas en su léxico.
    • Zona de intercambio comercial. Estrictamente se consideran los puertos de Veracruz y Acapulco. Estas zonas, aunque escasamente pobladas, aumentaban su población dos veces al año con la llegada de los navíos. Además del intercambio comercial, son zonas de intercambio cultural a la que llegan muchos “extranjeros” y en la que permanecen muchos negros. En cuanto al aspecto lingüístico son las zonas que presentan relajación consonántica, como sería la aspiración de la /s/ en posición implosiva y la pérdida de /d/ intervocálica.
    • Capitanía General de Guatemala. Importante área a la que pertenecía Chiapas. Se caracteriza por la presencia de indios mayas y de españoles (el mestizaje fue reducido). La zona de Chiapas fue difícil de colonizar y sólo hacia el siglo XVIII pudo ser “pacificada”. En cuanto al español de Chiapas, es de las pocas zonas voseantes en México (junto con algunas áreas de Tabasco y de la Costa Chica).

 

 

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