DOI: 10.19130/coreecom.clh.2019

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Nivel diafásico

 

Los documentos que conforman el corpus son heterogéneos, se ha tratado de incorporar todas las variedades textuales posibles, ya que consideramos al igual que  Jacob que:
"[…] la actividad lingüística de una comunidad comunicativa no está constituida por unos cuantos modos comunicativos o un espacio variacional con variedades bien circunscritas, sino, más bien, por una multitud de situaciones socio-pragmáticas, cada una de las cuales origina formas particulares de discurso". (2001:157).
Con base, por un lado, en estudios de variación y cambio (Kabatek 2005, 2008 y Oesterreicher 2007); y por el otro, en los trabajos en los que se considera  la inmediatez y la distancia comunicativa, no como una distinción binaria, sino como una compleja red de posibilidades discursivas (Koch/Oesterreicher 2007), se ha dividido en un continuo diafásico de la siguiente manera:

    1. Variedad Textual
      Se incorpora en esta clasificación grupos de documentos que presentan un mismo propósito para su creación y similares elementos o fenómenos lingüísticos. Por ejemplo: pareceres, denuncias, cartas privadas, defensas, cédulas, provisiones, relaciones, alegatos, solicitudes, testamentos, etc.

    2. Tipo de documento/registro
      Se consideran tres tipos de textos:
      1. Textos informales, constituidos por cartas de amor, cartas escritas a familiares y amigos y recados.
      2. Textos semiformales, que abarcan denuncias, autodenuncias, cartas de relación, defensas.
      3. Textos formales como juicios, testamentos, cédulas, facturas y actas.


Hay que advertir, además, que cada uno de estos tipos facilita el estudio de algún nivel lingüístico. Por ejemplo, los testamentos o las facturas son importantes para conocer el léxico; la cartas de relación para el nivel morfosintáctico; las cartas personales para el nivel morfológico y fonológico, además de proporcionar datos relacionados con la oralidad.

 

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