PRIMER NÚMERO DE [EL] JUGUETILLO, PERIÓDICO DE

DON CARLOS MARÍA [DE] BUSTAMANTE[1]

 

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Diríjome ahora a cierto Pensador Mexicano,[3] que se nos ha presentado hoy de patitas en México... Buenos días, cara hermosa, saludamos a usted con el ángel,[4] ¿de cuándo acá le ha venido en gana pensar sobre diversas materias y pensar bien?[5] Cuidado, porque el que mucho habla...[6] etcétera, somos unos pobretes, limitados y apenas podemos acertar en una cosa; los omniscios como Leibnitz [sic], son aves raras en el mundo, ha empezado usted bien, aunque pudo omitir toda la historia de la inmoralidad de Witiza y don Rodrigo:[7] en un foja de papel pudo decirlo todo, ya sabemos las ventajas de la libertad de la imprenta y el uso moderado que debe hacerse de ella; pero adelante, siga usted a quien no pedimos más, sino que desempeñe el epígrafe de su obra[8] y no hará poco sin ira, odio, pasión o rivalidad; que éste sea el carácter de sus pensamientos. Déjeme dar estos consejos, pues los viejos regañones estamos autorizados para gruñir a todos; de algo nos ha de servir tener la cabeza como un nabo.[9]

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[1] En el original: México: en la Imprenta de don Juan Bautista Arizpe, año de 1812. El Juguetillo de Carlos María de Bustamante [cf. nota 2 a Palo de ciego, en este volumen] tomado de La Constitución de 1812..., pp. 202-203. Mariano Beristáin de Souza en su Biblioteca Hispano Americana Septentrional escribe sobre Bustamante lo siguiente: “Escribió [...] unos Juguetillos insultantes y sediciosos en que se manifestó partidario de los insurgentes de la Nueva España, declarándose abiertamente por la rebelión con huir de México, e incorporarse con las gavillas y corifeos de ella.” Cf. Beristáin, t. I, vol. I, p. 300. El Juguetillo se publicó después de El Pensador Mexicano de Fernández de Lizardi, ambos aprovechando la instalación de la libertad de imprenta; al respecto Bustamante inicia el primer número de la siguiente manera: “¿Conque podemos hablar?... ¿Estamos seguros?”. Reproducimos aquí sólo lo referente a Fernández de Lizardi.

[2] Resumen de texto omitido: Critica el contenido del papel que ha llegado a sus manos con respecto a la cita para el juramento a la Constitución en la capilla de la Real y Pontificia Universidad. También pide que el autor se identifique y explique a quién va dirigido dicho papel.

[3] El Pensador Mexicano, primer periódico publicado por Fernández de Lizardi, consta de tres tomos, el I de 1812-1813 con trece números más Suplementos; el tomo II consta de dieciocho números editados del 2 de septiembre al 30 de diciembre de 1813 más Suplementos; y el tercer tomo consta de catorce números de enero a noviembre de 1814, más Suplementos. Los tres tomos impresos en la casa de María Fernández de Jáuregui. Véase Obras III- Periódicos.

[4] saludar con el ángel. “Salutación angélica. La que hizo el arcángel san Gabriel á la virgen María en la embaxada de Dios para la Encarnación del Verbo Divino, y forma la primera parte de la oración del Ave María, que también se llama assí”. Cf. Dic. autoridades. El Angelus es una devoción piadosa que se practicaba en grupo, a medio día y al ponerse el sol. En ella se recuerda la Encarnación del Hijo de Dios, para nacer de la Virgen María. Las iglesias avisan la hora del Angelus tocando las campanas. Es probable que los periódicos salieran a medio día, hora en que eran voceados.

[5] El Pensador Mexicano, t. I, núm. 1 se titula “Sobre diversas materias”, este primer número contiene el “Prólogo, Advertencia y dedicatoria al lector” y el “Pensamiento I. Sobre la libertad de imprenta”, en que Fernández de Lizardi exalta las ventajas de esta libertad para mejorar el gobierno. Cf. Obras III- Periódicos, pp. 33-39.

[6] el que mucho habla. “El proverbio completo es ‘el que mucho habla, mucho yerra’, modo de hablar que da a entender que las pocas palabras aprovechan mucho al hombre: pues tiene menos ocasiones de errar y ser conocido.” Dic. autoridades.

[7] Fernández de Lizardi había escrito en El Pensador Mexicano, t. I, núm. 1: “la herejía no ha menester para introducirse en un reino libertad de imprenta, sino relajación de costumbres. Si fuera necesario corroborar esta verdad con ejemplos, la historia nos presenta un Vitiza, rey de España [...]. A seguida de este príncipe impío sucedió en el trono don Rodrigo. Dejó  en sus dominios las abominaciones de su antecesor [...]. Pues de estas desgracias no tuvo la culpa la libertad de la imprenta pues ni se conocía tal invención en el mundo.” Cf. Obras III- Periódicos, pp. 36-37.

[8] El epígrafe de este número de El Pensador Mexicano es: “No es mi intención señalar en particular a ninguno, sino sólo manifestar los vicios y ridiculeces de los hombres. Vete, pues, de aquí, envidia, no ladre tu malicia sin motivo. (Fedro, en el prólogo del libro III de sus Fábulas).” Ibidem, p. 33.

[9] tener la cabeza como un nabo. Blanca. Por el contexto de esta frase, equivaldría a: “A canas honradas no hai puertas cerradas. Refr. que enseña el respeto que se debe tener à los mayores y ancianos, y lo que merécen por sus acciones, juício y prudéncia”. Dic. autoridades. Carlos María de Bustamante nació el 4 de noviembre de 1774, por lo que al momento de publicar este folleto tenía 38 años.

[10] Resumen de texto omitido: El folleto continúa hablando de un elogiador del virrey Félix María Calleja.