NOTICIOSO GENERAL[1]

23 de octubre de 1820


[Sobre ciudadanía]

 

 

Señor editor[2] del Noticioso. Muy señor mío: sírvase usted hacerme el honor de insertar en su Noticioso General la siguiente respuesta al argumentillo de El Pensador Mexicano público, patriótico, político.[3]

Señor Pensador, dice usted en su papel titulado: Quien llama al toro sufra la cornada,[4] de que los cómicos merecen el don, fundado en que son ciudadanos, poniendo el siguiente silogismo, para lo que encontré en mi tintero lo que puede responderse y es lo siguiente:

El que puede lo más, puede lo menos (dice usted);[5] es así que cualquier ciudadano en el ejercicio de sus derechos puede ser regidor y aun diputado en Cortes, que es lo más; luego, cualquier ciudadano en el ejercicio de sus derechos puede tener un don, que es lo menos. En primer lugar returqueo argumentum:[6] perte[7] cualquier ciudadano en el ejercicio de sus derechos puede ser regidor y aun diputado en Cortes; es así que señor Miguelito, el aguador, es ciudadano, luego puede ser regidor y aun diputado en Cortes, consecuencia que ni en Las Batuecas se ha oído.[8] En segundo lugar, puedo redondamente negar la menor fundado en el absurdo que he sacado de mi retorción. En tercer lugar, para que la negada no sea tan completa (y tal vez improbable) puedo distinguir la menor en estos términos: todo ciudadano en el ejercicio de sus derechos puede purè ac merito[9] ser regidor y diputado en Cortes, nego: puede ad libitum illicite,[10] concedo, claro está que yo, siendo un Quidam,[11] pevete, mañana, por razón de ciudadano (como usted dice), podré ser vir[r]ey de N[ueva] E[spaña], y pregunto si ¿mi elección sería pure ac merito? Siquis tale dixerir, anathema sit.[12]

Aviso a usted de paso, que no ha sido mi intento impugnar a usted todas o parte de las proposiciones contenidas en su citado papel, por razón de mi demasiada poltronería, pero sí responder a un argumentillo de usted que a su parecer es concluyente.

 

El Entremetido[13]

 

 


[1] Núm. 752, p. 3. Cf. nota 1 a Pregunta a El Pensador Mexicano sobre el Montepío, en este volumen.

[2] editor. Cf. nota 2 a Artículos comunicados, en este volumen

[3] Cf. nota 6 a El Teólogo Imparcial, número 1, en este volumen.

[4] Se refiere al folleto Quien llama al toro sufra la cornada. O sea, contestación al indecente papelucho titulado: Piénsalo bien. Cf. Obras X-Folletos, pp. 237-243. Véase también Piénsalo bien, en el tomo 1 de esta Antología.

[5] Fernández de Lizardi había escrito en Quien llama al toro...: “El que puede lo más, puede lo menos, es así que cualquier ciudadano en el ejercicio puede ser regidor y aun diputado en Cortes, que es lo más; luego cualquier ciudadano en el ejercicio de sus derechos puede tener un don, que es lo menos”. Cf. Obras X-Folletos, p. 239.

[6] returqueo argumentum. Te volteo el argumento.

[7] perte. Por ti, de tu parte.

[8] Batuecas. Comarca de la provincia de Salamanca, al noroeste de la sierra de Gata, cerca del territorio de las Hurdes y aislada como él de la civilización; la simpleza de sus moradores es proverbial.

[9] pure ac merito. Simple y merecidamente.

[10] ad libitum illicite. A su antojo ilícito.

[11] quidam pevete. Don nadie.

[12] Si quis tale dixerir, anathema sit. Fernández de Lizardi cita el Concilio de Trento, sesión séptima, canon doce en Observaciones que El Pensador Mexicano hace a las censuras que los señores doctores don Ignacio María Lerdo y don Ignacio Grajeda hicieron de sus Conversaciones sexta, vigésima, y vigésima segunda entre el Payo y el sacristán: “Si quis dixerit, parvulos eo quod actum credendi non habeant suscepto baptismo inter. fide les computandos non esse; ac propterea cum ad annos discretionis ad venerint, esse rebatizandos; aut praestare amitii eorum baptisma, quam eos non actu proprio credentis baptizare in sola fide Ecclesiae, anathema sit. También contra Erasmo, sel eadem canon catorce. Si quis dixerit haiusmodi parvulos baptizatos, dum adoleverint, interrogandos esse, un ratum habere velint, quod. Patrini corum nomino, dum baptizarentur, polliciti sunt; et ubi se nolle responderit, suo esse arbitrio relinquendos: anathema sit”. Que resume como sigue: “no hay justicia que pueda obligar a los párvulos al cumplimiento de una promesa que ellos no hicieron ni entendieron.” Cf. Obras XIII-Folletos, p. 529.

[13] El Entremetido. Tenemos noticia de El Entremetido de Puebla. Cf. nota 25 a La Canoa, número 1, en este volumen.