DIARIO DE MÉXICO

del martes 25 de agosto de 1812[1]

 

 

Denuedo al Convite

 

Véase el Diario del 17 último[2]

[en respuesta a R. C.]

 

 

         El gatillo cazador,
las uñas tenía de gato,a
y cazaba cada rato
con cauteloso primor.
         Así, señor editor,
el ratón inadvertido,
en su queso entretenido
confía, sin ponerse en que
no es el daño el que se ve,
sino el que queda escondido.

 

                                 El Patriota[3]

 

 

Señor editor:[4]

 

[...][5] Sírvase decirme, cómo se define el sofisma, o qué es, porque estoy entendido que, pareciéndole a usted fenomenal los convencimientos de hechos que amagaban, gritó, como el perico: victoria, victoria.[6] Usted: sofismas, sofismas; pero no por eso soltó a aquél el gavilán.


El Patriota

 
 


[1] T. XVII, núm. 2518, p. 221.

[2] Cf. nota 2 a Contestación al señor d[on] J[osé Joaquín]..., en este volumen.

a ¿Podría tenerlas heterogéneas? D[iarista].

[3] El Patriota. Poeta que colaboró también en los números 2475, 2509, 2510, 2518 y 2528 del t. XVII del Diario de México.

[4] señor editor. Cf. nota 2 a Palo de ciego, en este volumen.

[5] Resumen de texto omitido: A continuación se publica una carta del mismo Patriota, en donde habla de la conveniencia de “hablar con claridad y llamar a las cosas por su nombre”. Asimismo critica a R. C., presumiblemente Rodríguez del Castillo, por no participar abiertamente en las polémicas del momento sobre ayuntamientos, ni dar a conocer su nombre verdadero al firmar con iniciales.

[6] Fernández de Lizardi utilizó esta idea en su periódico El Hermano del Perico que cantaba la Victoria de 1823. Cf. Obras V-Periódicos, pp. 25-73; y también en el folleto La victoria del perico de 1823, cf. Obras XII- Folletos, pp. 509-511.