DIARIO DE MÉXICO 

del lunes 11 de noviembre de 1811[1]

 

[Palabritas al autor de la carta del número 2220]

 

 

Señor editor:[2] con el permiso de vuestra merced dos palabritas al autor[3] de la carta del núm. 2220.[4]

Señor D[on] J[uan] M[aría] L[acunza]: las observaciones de vuestra merced en su carta me parecen juiciosas, y aun moderadas, si he de decir lo que siento. No obstante, en el segundo párrafo de su exordio habla vuestra merced con tal generalidad, que acaso el “Palo de ciego” alcanza a seis letrillas y algunos epigramas míos, que han salido en tres distintos papeles, con los títulos de las Frioleras, La cabeza de las currutacas, y Las adivinanzas de Perogrullo.[5] He dicho acaso no porque crea que su mérito las pone a cubierto de semejantes palizas, sino porque habiéndose publicado posteriormente a La verdad pelada,[6] pudiera ser muy bien que vuestra merced remitiese al Diario su carta antes de la publicación de aquéllas, y por consiguiente antes de haberlas leído.

Sea de esto lo que fuere, me ha parecido oportuno suplicar a vuestra merced que si no las ha leído, lea mis letrillas con la imparcialidad que debo suponerle, y leídas, me diga el juicio que formare de ellas, notando con individualidad sus defectos,a para confesarlos, o disculparlos y corregirlos en lo sucesivo, si el hacerlo estuviere en mi mano, y mis producciones sean tales, que se merezcan la pena; pues protesto, de buena fe, que por ninguna cosa, ni menos por un interés pecuniario, quisiera yo contribuir al descrédito de la literatura de nuestra amada patria, como tantos que por el mismo conducto atropelladamente  parece que lo procuran.

No debo seguramente avergonzarme del motivo que me hizo publicar por separado mis producciones,[7] y esté vuestra merced cierto, que no fue un flujo de autor el que me condujo a hacerlo; pues el señor Diarista se ha dignado ya a favorecerme, publicando en su Diario algunas cosas mías,[8] que también han visto la luz pública en algún otro periódico, subscritas con mis iniciales,b sin saberlo ni solicitarlo yo.

Como no tengo el honor de conocer a vuestra merced, me valgo del conducto del Diario (suplicándole al señor Editor se sirva franqueármelo, si lo tuviere a bien) para hacerle a vuestra merced mis súplicas y ofrecerme por su servidor que besa su mano.



A[nastasio de] O[choa y Acuña][9]

 
 


[1] T. XV, núm. 2231, pp. 539-540. Cuando Fernández de Lizardi responde a don Anastasio de Ochoa y Acuña, da el número de 2251. Véase Respuesta a los números 2220 y 2251 del Diario. Cf. Obras XIV-Miscelánea, pp.147-152.

[2] Señor editor. Cf. nota 2 a Palo de ciego, en este volumen.

[3] Juan María Lacunza. Cf. nota 10 a Palo de ciego, en este volumen.

[4] Véase Palo de ciego, en este volumen.

[5] En la obra de Anastasio de Ochoa y Acuña Poesías de un mexicano, t. II, se consignan Friolerilla, pp. 5-9; Una cabeza de moda, pp. 143-146; Adivina qué será..., pp. 69-72, esta última con el epigrama: “Lo que mi musa dirá,/ Si te precias de adivino,/ Pero Grullo, y tienes tino,/ Adivina qué será.”

[6] La verdad pelada. Cf. nota 4 a Palo de ciego, en este volumen.

a En las últimas estrofas de la letrilla tercera, y epigrama primero, hay dos crasos errores, puramente de imprenta.

[7] Lacunza critica en la carta anterior que no se publique en las producciones periódicas, concretamente en el Diario de México. Fernández de Lizardi había publicado sus versos en pliego suelto, no en un diario. El pie de imprenta de La verdad pelada es: pliego suelto; 8 pp. en octavo en la Imprenta de Jáuregui, sin fecha de impresión. Ochoa publicó “por separado” en la misma imprenta, sin fecha, además de los citados en la nota 5, El de pechera y mangas en día de Todos Santos.

[8] Anastasio de Ochoa y Acuña publicó en el Diario de México a partir de 1806, y firmó con los siguientes pseudónimos: A. O. y Ucaña, Atanasio de Achoso, Atanasio de Achoso y Ucaña, Atanasio Achoso Ucaña, El Aficionado, Astanio, Astanio o el Aficionado, Damon (éste lo usó en la Arcadia, después lo cambió por Astanio), Un Mexicano, El Tuerto, y Ucaña; y bajo las iniciales: A. O. En el Diario de México publicó “El currutaco sacaojos” firmado El Tuerto (t. III, núm. 241, 29 mayo 1806, p. 117); “Señor Editor”, firmada por El Aficionado del Diario (t. III, núm. 262, 19 jun. 1806, p. 201); “[Letrilla]”, firmado por A. O. (t. VI, núm. 645, 6 jul. 1807, p. 165); “El currutaco”, firmado por Atanasio de Achoso (t. VI, núm. 676, 6 ago. 1807, p. 389; “Oda”, firmado por Atanasio de Achoso (t. VII, núm. 721, [sept. 1807]; “Endechas”, firmado por Atanasio de Achoso (t. VII, núm. 728, 27 sept 1807, pp. 105-106); “Soneto”, firmado por Atanasio de Achoso (t. VII, núm. 734, 3 oct. 1807, p. 129); “Oda sáfico-adónica” firmado por Atanasio de Achoso (t. VII, núm. 746, 15 oct. 1807, pp. 207-208); “La guitarrita. Oda” firmado por Atanasio de Achoso y Ucaña (t. VII, núm. 749, 18 oct. 1807, p. 219); “La visita del currutaco. Soneto” firmado por Atanasio de Achoso (t. VII, núm. 785, 23 nov. 1807, p. 363.

b En el Mentor Mexicano han salido algunos epigramas míos subscritos con mis iniciales A. O. [Periódico editado por Juan Wenceslao Barquera en un solo tomo por la Imprenta de Arizpe, con 388 páginas de numeración corrida, con 48 números y una de índice de materias. Cada número constaba de 8 páginas, salía los lunes, a partir del número 26 es irregular. Fue la continuación del Semanario económico de noticias curiosas y eruditas, sobre Agricultura y demás artes, oficios, &. que inició el jueves 1° de diciembre de 1808; la Biblioteca Nacional conserva 56 números, el último del jueves 21 de diciembre de 1809, que corresponden al tomo I. Impresos en la Imprenta Doña María Fernández de Jáuregui y luego en la Oficina de Doña María Fernández de Jáuregui, calle de Santo Domingo. En la Imprenta de Arizpe se publicaron los números 12-16, 19-23 y 25-29. En la nota al primer número de este tomo de El Mentor se lee: “Se reciben suscripciones à este periódico en el puesto del Diar[i]o portal de Mercaderes y en la librería de Galvan, calle de Tacuba, à 6 pesos por año para la capital y 8 con 2 para afuera, francos de porte.” En el número 29, p. 232 se añade: también se reciben en Puebla en la libreria de don Tomas Oronoz, calle de Mercaderes”. Los epigramas firmados por A. O. aparecieron en los números 7 (18 feb. 1811) p. 55; 9 (4 mar. 1811) p. 72; 11 (18 mar. 1811) p. 88; 12 (25 mar. 1811) p. 96; 26 (4 jul. 1811) pp. 207-208; 27 (15 jul. 1811) p. 216; 29 (29 jul. 1811) p. 232; 31 (12 jul. 1811) p. 248; la edición Poesías de un mexicano contiene XLI epigramas. Cf. nota 13 a Aplaudo el mérito..., en este volumen].

[9] Anastasio de Ochoa y Acuña. Nació en Huichapan, en el actual estado de Hidalgo el 27 de abril de 1783 y murió en México el 4 de agosto de 1833. Sacerdote, poeta, novelista y pintor. Formó parte de la Arcadia Mexicana. Publicó Poesías de un mexicano, 2 vols. Nueva York, Casa de Lanuza, Mendía y Compañía en 1828. Tradujo las Heroidas de Ovidio. Cf. María del Carmen Ruiz Castañeda y Sergio Márquez Acevedo, Diccionario de seudónimos, p. 573. Fernández de Lizardi afirmó en su artículo Qualia dixeris, talia audies  que su “amigo” A. O. podría ser su maestro, “es mozo (en mi concepto) de mucho mérito: se ha hecho lugar muchos días ha entre las personas de buen gusto por sus distinguidas piezas, que ha dado en este mismo periódico [Diario de México], y ahora manifiesta su talento en las que escribe, tales son: El payo de pechera, Ojalá y quien pudiera  y Ya no quisiera queso, etcétera. Ahora bien, no deben confundirse estos bellos rasgos de su ingenio con mis despilfarros”. Cf. Obras XIV-Miscelánea, pp.156-157.