CUARTAZO A EL PENSADOR MEXICANO[1]

 

También al verdugo azotan,[2] señor mío: ¿Creía usted que los pensadores estaban exentos de este castigo, y que sólo se había reservado para los fernandinos?[3] Pues no, mi amigo, se ha engañado si tal creyó. Corregir al que yerra es obra de misericordia que debe ejercerse con todos los que la necesiten, y usted se halla en este caso de sufrir la pena que merece por su informalidad, falta de respeto y de consideración a todo un público, con quien está comprometido y de quien se ha burlado a cara descubierta.

Nos ha ofrecido usted en el prospecto de su periódico El Conductor Eléctrico,[4] tres números cada semana de a pliego, distribuidos en los días martes, jueves y sábados. El primero salió el martes: cumplió usted como los hombres de bien y quedó sobre las espumas[5] con habérnoslo dado con medio pliego más;[6] ¿pero y el segundo que debió salir el jueves, se lo dejó en el tintero o en la imprenta?, ¿o está usted reuniendo autores teológicos, filosóficos, moralistas, etcétera, para sólo tratar de las materias que nos apunta el señor Ciudadano Censor,[7] enderezador de entuertos y desfacedor de agravios,[8] que supone a todos ilustrados en la Constitución?,[9] ¿o lo ha hecho callar con su amenaza inquisicional?

El público, señor mío, merece toda consideración y respeto, y no se le debe engañar como a los niños de teta, ni tratársele con el desprecio criminal que usted lo ha hecho. Esta falta no merece perdón ni tiene disculpa alguna, porque debía usted pulsar y prever las dificultades que le pudieran embarazar el cumplimiento de sus ofertas antes de hacerlas, y no atreverse a dejar al público en espectación, esperando su obra.

Si trata usted de disculparse con la imprenta, ésta creo que sólo podía dejar de dar cumplimiento en el caso de que no se le hubiese ministrado el material en el tiempo oportuno para que le dispusiera su periódico, que usted debe tener con anticipación preparado, y entonces no es ella la culpada, pues no pueden faltarle oficiales que lo hicieran, cuando estamos viendo salir otros papeles trabajados por ellos, que en cualesquiera día están bien colocados y no merecen la preferencia que un periódico, de cuya obligación debemos suponer instruído al director de la imprenta, para no incurrir en los mismo defectos que usted con el público, y quien, seguramente, antes de admitir su impresión, tomó las medidas necesarias, señalándole cajistas[10] y tiradores[11] que lo desempeñaran, oficiales de que no se puede alegar escasez, cuando hay varios ocupados en otros arbitrios por no tener que hacer en éste, a pesar de la libertad de imprenta.[12]

De lo dicho se infiere, que este defecto es sólo de usted y no de otro, y por el que debe dar al público la justa satisfacción que merece y su respeto le demanda, sino quiere exponerse a que otra mano más robusta y mejor dirigida que la mía le descargue los cuartazos[13] que merece por su delito.

Crea usted que mi corrección es fraterna y que no la mueve venganza alguna, sino el deseo de que continúe la grande obra de ilustrar por medio de su periódico, en la verdadera inteligencia de la Constitución, al infinito número de los que necesitamos estas luces, pues no todos somos censores[14] ni sabios para creernos ilustrados en ella. Dios le dé a usted lo que le convenga, que es lo que le desea su amigo que lo ama y besa su mano.

 

El Incógnito

 


[1] México: En la Oficina de don Alejandro Valdés, 1820, 4 pp.

[2] También al verdugo azotan. Véase en este volumen.

[3] Fernandino. Cf. nota 17 a Censura de un Ciudadano..., en este volumen.

[4] En el “Prospecto” a El Conductor Eléctrico, Fernández de Lizardi había escrito: “Advertencias. Este periódico saldrá los martes, jueves y sábados de cada semana. Los subscriptores se recibirán en la librería de don Mariano Ontiveros, siendo su precio tres pesos [cf. nota 13 a Carta de los Guadalupes a don José María Morelos. Diciembre 7 de 1812, en este volumen] para México y tres y medio para afuera, por cuya cantidad se les darían veinte y cuatro pliegos o más, si salieren.

“A los subscriptores de esta capital se les llevarán los pliegos a su casa, y los de otros lugares, se les remitirán semanariamente los que salgan francos de porte.

“Las personas que gusten favorecernos con sus producciones pueden dejárnoslas bajo cubierta en la primera alacena del Portal de Mercaderes [cf. nota 9 a Aplaudo el mérito..., en este volumen], o en la imprenta, y las que nos quieran remitir de fuera de México, pueden dirigirlas con este sobre: Al Pensador, franca.” Cf. Obras IV-Periódicos, p. 260.

[5] quedó sobre las espumas. Expresión equivalente a “crecer como la espuma”; medrar rápidamente una persona, al mejorar su fortuna aumentando sus bienes, reputación, etcétera.

[6] El Conductor Eléctrico lo forman 24 números sin día ni mes de publicación. En la Imprenta de don Mariano de Zúñiga y Ontiveros, calle del Espíritu Santo [cf. nota 1 a Aplaudo el mérito..., en este volumen]. El número 24 incluye un remitido de 2 de septiembre, o sea que presumiblemente terminó ese mes. Consta de 208 páginas de numeración corrida, más un prospecto de 8 páginas en 4° común. El primer número titulado Sobre la dignidad del rey y la soberanía de la nación salió con 12 páginas, los números posteriores tuvieron por lo regular 8 páginas.

[7] Ciudadano Censor. Cf. Censura de un Ciudadano..., en este volumen.

[8] En el segundo capítulo del Quijote “Que trata de la primera salida que de su tierra hizo el ingenioso don Quijote”, se lee: “no quiso aguardar más tiempo a poner en efecto su pensamiento, apretándole a ello la falta que él pensaba que hacía en el mundo su tardanza, según eran los agravios que pensaba deshacer, entuertos que enderezar, sinrazones que enmendar y abusos que mejorar, y deudas que satisfacer.”

[9] Constitución. Cf. nota 13 a Sermón político-moral, en este volumen.

[10] cajistas. Oficiales de la imprenta que, juntando y ordenando las letras, componen lo que se ha de imprimir.

[11] tiradores. Prensistas, es decir, los oficiales que en una imprenta trabajan en la prensa.

[12] libertad de imprenta. Cf. nota 19 a Sermón político–moral, en este volumen.

[13] cuartazos. Cf. nota 2 a Cuartazos y más cuartazos..., en este volumen.

[14] Alusión a los autores de Censura de un Ciudadano... y Cuartazos y más cuartazos..., en este volumen.