CONTESTACIÓN INTERESANTE AL ESPAÑOL PREOCUPADO[1]

 

Muy señor mío: por la estrecha y reservada vía del Noticioso General[2] he recibido el suplemento número 762,[3] con que se digna honrar el papelito titulado Ataque con el silencio a todo enemigo de la imprenta libre;[4] y a la verdad que jamás tuve rato de mayor complacencia, no sólo por las lecciones de tan sabio y erudito maestro, sino lo que es más, por la perfección que ha dado usted con su retoque a las pinturas de dicho papelito. [..][5]

¡Qué revoltijo[6] tan salado supo usted hacer del Español Imparcial, del desertor Dávila,[7] de El Pensador,[8] de los infractores de la ley,[9] y de otros varios papeluchos, como usted les llama, hablando de todos sin responder a nada de lo que dicen! Esto si prueba ingenio, porque a la manera de un impávido guerrero que con sólo despreciar las balas sabe contener su fuerza, así la valiente pluma de usted, despreciando las reflexiones de los que escriben, por sólidas y convincentes que sean, entra en materia con todos, y les ataca por detrás sobre seguro, aunque satisfecho de que por su parte no va una vara de tripa en la disputa, y de que si por desgracia cae de la azotea, siempre ha de ser parado como los gatos, o sobre algún colchón de plumas para que no resienta el golpe. Bien sabe el mono el palo en que trepa. [...][10]

Viva usted entendido que, no obstante la debilidad con que se ha prestado a sugestiones clandestinas y malignas, jamás influirá esta ocurrencia en los deberes de mis respetos y de mi sincera voluntad, y mande cuanto guste a su afectísimo servidor que su mano besa

 

El Español Imparcial

 
 


[1] México: Impreso en la Oficina de don Alejandro Valdés, 1820, 8 pp.

[2] Noticioso General. Cf. nota 1 a Pregunta a El Pensador Mexicano sobre el Montepío, en este volumen.

[3] Suplemento al Noticioso General, núm. 762, 15 nov. 1820. México: Imprenta de don Juan Bautista de Arizpe, 2 pp. El Suplemento inicia: “Desde ayer que salió a la luz el papelito Ataque en silencio a los enemigos de la libertad de imprenta, firmado por un imparcialísimo Español que sin duda por moderación no se nombra más que imparcial, no ha vuelto a publicarse nada con la repetidísima cantinela de los tres siglos, y suponiendo continuamos en el mismo estado de despotismo y opresión...”

[4] Ataque con el silencio a todo enemigo de la imprenta libre. México: Oficina de Alejandro Valdés, 1820, 11 pp. Fechado el 4 de noviembre de 1820. Considera que acusar a escritores liberales de sediciosos y subversivos contraviene la libertad de imprenta, según la cual los españoles eran libres de escribir, imprimir y publicar sus ideas.

[5] Resumen de texto omitido: Se burla del estilo y de su erudición.

[6] revoltijo. Platillo preparado con mole negro, romeritos, papas silvestres (cambray) y camarones secos. Se consume en días de vigilia (Semana Santa, Miércoles de Ceniza, Navidad, etcétera), marcados por el calendario litúrgico católico, por las clases populares, principalmente del centro de la República Mexicana.

[7] Rafael Dávila. Cf. nota 4 a Al que le venga el saco..., en este volumen. En el Suplemento al Noticioso General, núm. 762, se dice sobre Dávila: “Efectivamente, nada hay más justo que la comparación que hace [El Pensador] entre Cervantes y Dávila, porque en realidad no hay más diferencia entre uno y otro, que la de haber seguido el primero la carrera literaria y estudiado las humanidades en Madrid con el maestro Juan López, antes de alistarse de aventurero para la celebre batalla de Lepanto, lo cual es una bagatela que no influye para nada, y hasta que haya sido solado, aunque no aplicado por leva, ni desertor como Dávila, para que entrambos tengan los mismos talentos e instrucción”.

[8] En el mismo Suplemento se dice sobre El Pensador: “En todo hoy hayamos oído gritar ninguno otro papel alusivo [...] a cada hora del día, especialmente el de los tres siglos de opresión, pues conviene infinito para el santo fin que se indicó a usted en el papelucho Albricias [véase en este volumen], que tan fundadamente me han  dicho fue rebatido por el señor Pensador”

[9] En dicho Suplemento al Noticioso General, núm. 762, se dice: “hemos visto sentar en otro de estos papelitos, que si mal no me acuerdo fue el titulado Los infractores de la ley deben ser castigados, y en el cual me parece se decía entre otras cosas muy lindas, que a los pueblos corresponde, cuanto los pueblos quieran. Esto se llama entenderlo, pues el que les convenga o no les convenga, eso es harina de otro costal y no debemos mezclar unas cosas con otras...”

[10] Resumen de texto omitido: Ironiza sobre la comparación que el Español Preocupado hace entre Cervantes y Rafael Dávila, sobre la libertad de imprenta y lo acusa de mal llamarse español cuando en realidad se presenta con el traje de “francés furioso muy preocupado por la arbitrariedad y el despotismo”. Pide que no se apliquen en México las medidas despóticas de Francia contra la libertad de imprenta.