CARTA DE LOS GUADALUPES A DON JOSÉ MARÍA MORELOS 

Diciembre 31 de 1813[1]

 

 

Serenísimo señor:

Volvieron las elecciones a impedirnos el escribir a vuestra alteza la semana pasada, pero ahora lo hacemos incluyéndole la continuación de nuestro diario de las noticias que han corrido en ésta.

[...][2]

Acompañamos a vuestra alteza un bando publicado [y con] éste las Gacetas de México[3] desde el número 498 hasta el 504 y El Pensador Mexicano número 18,[4] para que vuestra alteza vea lo que nos injuria su autor, [cuya de]bilidad conocimos desde que estuvo preso la última vez[5] y quisiéramos que en la imprenta de Oaxaca[6] se le diera su sacudida por adulador.

Dios Nuestro Señor, como sin cesar se lo pedimos, nos conserve en la mejor salud la apreciable e importante vida de vuestra alteza serenísima por muchos años.

 

México, diciembre 31 de 1813.

 

Serenísimo Señor.


Los Guadalupes

[Rúbrica]

 

Serenísimo señor don José María Morelos, Siervo de la Nación y Generalísimo de las Armas de esta América Septentrional por aclamación del pueblo.

 
 


[1] Tomado de Ernesto de la Torre Villar, Los Guadalupes..., pp. 66-67.

[2] Resumen de texto omitido: Se informa a Morelos del estado de las tropas realistas; se le envían diarios de la capital; se le consulta sobre las pensiones para varios individuos, entre ellos, Antonio Basilio Zambrano, Joaquín e Ignacio Cornejo y un tal Ferrandis; se le informa de los prejuicios que sigue provocando Serrano y sus hombres por falta de política, favoreciendo a quien no debe, como sucede con el conde de Santiago y otros a los que permite introducir pulques y otros productos a México; se mencionan las órdenes de Osorno para arrestarlo.

[3] Gacetas de México. Cf. nota 32 a [Contestación a Quien llama al toro...], en este volumen.

[4] Véase El Pensador Mexicano, t. II, núm. 18, cf. Obras III-Periódicos, pp. 266-275. En este número se concluye el Diálogo entre un francés y un italiano sobre la América Septentrional, iniciado en el número 16. En el número 18, Fernández de Lizardi escribió sobre el carácter de los americanos: “Pues ¿en qué está la decantada fortuna de los españoles en América con preferencia a los hijos del país? No es impenetrable la causa. El que tiene, ama, socorre y protege al que no tiene; y el que no tiene, sufre, trabaja, guarda y ayuna hasta que tiene. He aquí desenredado todo el busilis de la dificultad. Los criollos no son así. El que tiene, tiene para sí; es muy poquito y mentecato y jamás participa de su suerte con otro paisano, aunque lo vea rabiar de hambre; y lo que no tiene, no hace por tener, antes desperdicia lo poco que adquiere. El gachupín rico favorece al gachupín pobre, el criollo rico no trata sino de servirse, cuando más, del criollo pobre; pero nunca de darle la mano, ponerlo en zancos ni hacerlo gente [...]. Éste es, en suma, el carácter de los americanos, según entiendo. Vuelvo a decir que no hablo en general y que hay criollos que carecen de estos vicios; pero no son los más”. Ibidem, p. 274.

[5] encarcelamiento de Fernández de Lizardi. Cf. nota 8 a Carta de los Guadalupes a don José María Morelos. Marzo 3, 5 y 6 de 1813, en este volumen.

[6] Oaxaca. Estado de la República Mexicana cuyos actuales límites son: al noroeste, el estado de Puebla; al oeste, el de Guerrero; al noroeste, el de Veracruz; al este, el de Chiapas, y al sur el Océano Pacífico. Ciudad capital y cabecera de distrito del centro. Fue fundada antes de la Conquista con el nombre de Huaxyacac. Su nombre fue Antequera.