CARTA DE LOS GUADALUPES A DON JOSÉ MARÍA MORELOS[1]

Marzo 3, 5 y 6 de 1813

 

Excelentísimo señor:

 

Poseídos de aquel gozo con que siempre recibimos la correspondencia con usted abrimos su oficio de primero del corriente, pero luego nos llenamos de pesar al ver se hallaba algo quebrantado de salud. Dios Nuestro Señor, a quien se lo pedimos con las mayores veras, quiera que no sea cosa de cuidado, y nos conserve en la vida de usted la más preciosa que para nosotros existe en toda América. Suplicamos a usted se sirva en la primera ocasión que se presente comunicarnos el estado de su salud, pues no descansará nuestro cuidado hasta no saber su perfecto restablecimiento.

Ya hacemos en poder de usted nuestro oficio del veinte del próximo pasado enero, del que ya pronto creemos tener contestación, pues es de bastante interés, y ahora decimos que el elector don Juan de Dios Martínez[2] subsiste en la cárcel pública,[3] y el de la misma clase don Carlos Bustamante[4] en Zacatlán,[5] y varios de los otros los han llevado a la Sala del Crimen:[6] les han tomado declaraciones sobre las elecciones,[7] queriendo de mil modos anularlas lo que absolutamente han podido y los han dejado libres.

El Pensador[8] se mantiene en la cárcel, y al doctor don Manuel Ramírez,[9] hombre del mayor mérito por su virtud y por su oratoria, y por otras mil cualidades que lo adornan, lo prendieron con el mayor escándalo una noche, manteniéndolo por toda ella en el cuerpo de guardia de Palacio, a donde sufrió toda clase de vejas y escarnios, imitando con él estos malditos gachupines a los judíos con Jesucristo; a otro día lo subieron a la Junta de Seguridad,[10] a donde le hicieron algunos futiles cargos, y lo mandaron pasar al Espíritu Santo,[11] en donde fue bien tratado, y luego lo han pasado a la casa del cura de esta catedral[12] Larragoyti, en donde subsiste. Le hacen varios cargos, sobre de los sermones que ha predicado, porque predica el Evangelio y no proclama la injusta causa de los gachupines. Pero no consiguen más que aumentar pábulo al fuego que ya los rodea.

[...][13]

Repetimos a usted el cuidado en que quedamos de su salud, por la cual y por su importante vida no cesamos de rogar a Dios, pidiéndole nos la conserve por muchos años.

—México, marzo 3 de 1813. —Excelentísimo señor. —Los Guadalupes. —Excelentísimo señor don José María Morelos, Capitán General del Ejército del Sur,[14] y Vocal de la Suprema Junta Nacional de América.[15]

 

Postdata. —Acompañamos a usted un manifiesto que contiene fumigaciones contra las pestes, que le remite un apasionado a usted. Van nueve Gacetas,[16] el número 14 del Amigo de la Patria[17] y la Proclama de El Pensador Mexicano del día cuatro de éste;[18] este sujeto no es digno de la atención de usted porque luego que lo prendieron mostró su debilidad, y ha escrito varios papeles adulando a este maldito gobierno, y perjudicó a algunos individuos con bajeza.

[...][19]

 

México, marzo cinco de 1813.

 

Excelentísimo señor.


Los Guadalupes

 

 


[1] Tomado de Ernesto de la Torre Villar, Los Guadalupes..., pp. 14-16.

[2] Juan de Dios Martínez. “Fue elegido el 29 de noviembre de 1812 entre los que debían designar el Ayuntamiento de la ciudad de México. La elección correspondió al partido criollo con derrota de los europeos y el pueblo se lanzó a manifestaciones que [...] demostraban su inclinación a la Independencia compartida con muchos de los elegidos en aquella ocasión entre los cuales había hombres francamente insurgentes como José María Alcalá, Carlos María de Bustamante, Francisco Galicia.” Cf. José María Miquel i Vergés, Diccionario de insurgentes, p. 364.

[3] Cárcel pública. En Palacio Nacional, en el patio del lado norte. En 1779 unos inspectores la describieron así: “Bajando de la [Real Sala del Crimen] a la cárcel, en los entresuelos hay dos piezas con ventanas a la calle del Arzobispado, la capilla a la que sigue una pieza, cárcel de mujeres, enfermería de ésta, y por una escalera que baja a un sótano y a un patiecito en que está la pila, por la misma cárcel de mujeres se formó otra vez para la de los hombres, y en una pieza alta sobre el portal, hay un tabique que la hace dos y llaman ‘enfermería vieja’ y abajo los calabozos que llaman ‘jamaica’, al chico y al grande ‘romita’ y en lo más interior, tres galeras con nueve bartolinas que cae bajo de un callejón oscuro que está por la contaduría de tributos y sala de caballeros, maicero, cocina, enfermería, a lado del entresuelo, con un cuarto pequeño que sirve de ropero, y pasando al patio en que está la pila un boquete con un cuarto oscuro y en el de fuera otro para el portero, quedando en el zaguán la guardia.” Cf. Javier Piña y Palacio, La cárcel..., p. 29.

[4] Carlos María de Bustamante. Cf. nota 2 a Palo de ciego, en este volumen.

[5] Zacatlán. Provincia de Zacatlán. Ubicada en la ladera norte de la Sierra Madre Oriental, dentro del actual Estado de Puebla. Creada en 1556 con jurisdicción en un territorio que se extendía hasta las costas del Golfo de México, parte que se le segregó en 1600 al crearse la provincia de Papantla. La residencia del alcalde Mayor estuvo inicialmente en Hueytlalpa (hoy Hueytlalpan), nombre con el que era entonces conocida la provincia. Hacia 1620 se trasladó a Zacatlán, conocida poco después como Zacatlán de las Manzanas. Desde 1787 fue una subdelegación de la intendencia de Puebla.

[6] Real Sala del Crimen. Cinco alcaldes de Corte y un fiscal formaban la Sala del Crimen de la real Audiencia de México.

[7] Legitimidad de elecciones (1812-1813). En las Juntas Parroquiales del 29 de noviembre de 1812, para la elección de “electores de oficios concejiles, hubo varias irregularidades: “El Amigo de la Patria, en el adjunto número 5, las generaliza en todas [las parroquias] con mucha ponderación [...]: ‘Cada cual se ha presentado sobre su palabra a dar el suyo, sin que nadie se metiera á indagar si podía ó no tener representación en el acto. De aquí ha resultado que los sufragios de los electores han sido indistintamente de españoles, indios, mulatos, libres, esclavos, artesanos, sirvientes domésticos [...]. El mismo que ha votado en una parte ha votado en cuatro ó cinco de diferentes barrios y parroquias, y lo que es más, en un mismo punto se han dado tres y más votos por un propio individuo. Si se quisieran sacar consecuencias de estas cosas, ¿se podría negar la infalible de que la elección no puede gloriarse de muy legítima?’”. Tras una consulta hecha por el señor Intendente para comprobar los defectos de tal votación, los Fiscales dijeron: “que todos los presidentes han hecho [...] que la estrechez é incomodidad del aparato que se dispuso en los sitios señalados para las juntas, no permitió que se pudieran hacer las votaciones, á lo menos en las parroquias o secciones de numeroso feligresía, sin una confusión muy perjudicial á la legitimidad ó regularidad de tales actos, porque, reducido el toldo de las tiendas ó pabellones en que se recibían los votos, á una dimensión muy corta limitados también á un pequeño número los asientos ó bancos, no era posible que los votantes permanecieran en aquellos sitios [...]; y así, tampoco puede haber seguridad de que en las votaciones no se mezclasen personas que no tenían voz en ellas ó de extraña feligresía y vecindad, y de que estos votos no se duplicasen ó multiplicasen, repitiéndose en diversas Juntas, sin que de la duda de estos vicios concibió el Señor Intendente puedan eximirse más que unas pocas de aquellas actas en que la continua asistencia de los curas, vicarios ó repúblicas y el corto número de los feligreses pudo asegurar á los presidentes de la legalidad de la votación.” Cf. La Constitución de 1812..., t. I, pp. 240, 243, 250 y 251.

[8] Fernández de Lizardi estuvo en la cárcel por primera vez, de diciembre de 1812 a junio de 1813. Véase Causa instruida contra don José Joaquín Fernández de Lizardi (El Pensador Mexicano), por haber solicitado del virrey Venegas la revocación del bando que privaba de fuero a los eclesiásticos insurgentes. 3 de diciembre de 1812- 7 de julio de 1813. Cf. Obras XIV-Miscelánea, pp. 371-441.

[9] Manuel Ramírez. Sabemos que escribió Canto heróico que en la solemne dedicación de la Capilla que se fabricó al Santo Cristo llamado de Santa Teresa, y venerado en la iglesia del Convento de Carmelitas Religiosas de la antigua fundación de México. Decía el doctor don Manuel Ramírez. Beca de honor que fue del Tridentino Seminario de esta Corte. Bibliotecario de la Metropolitana iglesia, y Maestro de Ceremonia de la Real y Pontificia Universidad. México: Oficina de don Mariano Ontiveros, 1813. Cf. Amaya Garritz, Virginia Guedea y Teresa Lozano, Impresos novohispanos. 1808-1821, t. 1, p. 406.

[10] Juntas de Seguridad. Hubo una formada por Calleja en 1811, presidida por el doctor Velasco de la Vara con facultades amplísimas para juzgar las causas de infidencia. Fernández de Lizardi en su folleto Chamorro y Dominiquín. Diálogo jocoserio sobre la independencia de América escribe: “Dominiquín: Menos te gustaría una independencia despoticada con sus puntas de Inquisición, supresión de libertad de imprenta, Acordada, Junta de Seguridad y demás dijes del antiguo cuño.” Cf. Obras XI-Folletos, p. 127.

[11] Hospital e iglesia del Espíritu Santo. Fue fundado por Alonso Rodríguez y su mujer Ana de Saldívar, en 1600. En 1612 lo cedieron a la Orden de Hermanos Hospitalarios, mejor conocidos por Hipólitos, quienes a la muerte de los fundadores, pasaron a ser propietarios y reedificaron el hospital y una iglesia anexa. Dado que en 1820 por decreto de las Cortes Españolas se extinguieron las órdenes monacales, la casa se destinó a escuela y después a imprenta. Tanto el hospital como el templo estaban en la calle del Espíritu Santo, hoy Motolinía.

[12] Catedral. Al norte de la Plaza Mayor o Plaza de Armas. Comenzada en 1573. Se consagró en 1667, pero su construcción se terminó en 1813 bajo la dirección de Manuel Tolsá. “Es hermosa, de vastas proporciones y de construcción sólida y serena, aunque afeada por su mal pavimento de madera, por los altares nuevamente construidos, que abiertamente pugnan con el estilo general del edificio, por las rejas de hierro desprovistas de arte, que cierran algunas capillas en substitución de las antiguas, que eran de maderas finas [...] El tabernáculo es una obra moderna que desdice mucho de la serenidad arquitectónica del edificio”. Leduc, Lara Pardo y Roumagnac, Diccionario de geografía, historia..., p. 155. Véase Diálogo sobre El Pensador Mexicano número 17..., en este volumen.

[13] Resumen de texto omitido: Informan a Morelos de que Calleja ha sido nombrado virrey y consideran que tiene un gran partido en México, compuesto de criollos y gachupines, frente al partido que forman los americanos por un lado, y los gachupines por otro; informan de la muerte del obispo Campillo; de la próxima llegada del arzobispo Bergosa a la ciudad de México; de la conducción de platas a Veracruz por Olazábal y de la partida de Venegas a la Península; lamentan no haber recibido los impresos de Oaxaca.

[14] Ejército del Sur. En septiembre de 1812, Morelos escribe a Ignacio López Rayón sobre la conveniencia de organizar cuatro ejércitos “respetables, capaces de derrotar o por lo menos resistir al enemigo”, para cubrir los “cuatro rumbos” del viento y garantizar la seguridad de la Junta Gubernativa Americana. El 18 de septiembre de 1813 Mariano Matamoros fue designado comandante en jefe de los Ejércitos del Sur en sustitución de Morelos, nombrado generalísimo y encargado del poder Ejecutivo, por el Congreso de Chilpancingo. Cf. Ernesto Lemoine Villicaña, Morelos, su vida revolucionaria..., pp. 208 y 379.

[15] Junta Nacional Gubernativa de América. Cf. nota 20 a Carta de los Guadalupes a don José María Morelos. Diciembre 7 de 1812, en este volumen.

[16] Gaceta del Gobierno de México. Cf. nota 32 a [Contestación a Quien llama al toro...], en este volumen.

[17] Amigo de la Patria. Sabemos que el número 7 se publicó el 18 de diciembre de 1812 en la Oficina de María Fernández de Jáuregui. Los números 3, 4 y 5 del periódico Juguetillo están dedicados al Amigo de la Patria; el número 3 lo censura por hablar sobre el derecho de España para dominar a la Nueva España, con lo que se fomentaba la revolución iniciada en 1810. En el folleto firmado por A. G. J. A. M. R. B., La junta del perro contra la del gato. México, Manuel Antonio Valdés, impresor de Cámara de S. M., 1812, 12 pp., fechado en Puebla el 1° de noviembre de 1812, se critica el Prospecto de dicho periódico por estar escrito con un lenguaje pedante y abusar de la libertad de imprenta. Cf. Rocío Meza Oliver y Luis López, Catálogo de la Colección Lafragua... 1811-1821, pp. 31-32.

[18] Se trata de la Proclama de El Pensador Mexicano a los habitantes de México. En obsequio del excelentísimo señor don Félix María Calleja del Rey, virrey, gobernador y capitán general de Nueva España. Cf. Obras X-Folletos, pp. 91-94.

[19] Resumen de texto omitido: Informan que Calleja tomó posesión el 4 de marzo y había recogido como préstamo más de dos millones de pesos, y que se había rodeado de criollos. Envían copia del plan de reclutamiento de tropas, dado a conocer por Calleja el 27 de enero de ese año.